martes, 14 de julio de 2009

Los clichés de una quinceañera.

Las perlas que he encontrado limpiando mi ordenador para formatearlo. Acojonante. Cuando tenía como quince años, empecé a escribir algo que pretendía ser un libro.Probablemente el escrito con más clichés del mundo. Después de darme cuenta, tristemente, de que estaba copiando a la Generación Beat,decidí que lo mejor para escribir algo así no es leer muchos libros y escribir un vómito de todos ellos, sino vivirlo. Lo único verídico de aquello era nuestra afición a la cerveza y el reciente descubrimiento de los tripis(de ahí que un día creyésemos que todo esto estaba pasando) o LSD que decíamos tan técnicamente para hacernos los importantes.Por toda esta mierda, aparqué la que me parecía la idea más de puta madre del mundo.Ahora lo he encontrado, y después de encanarme de risa, emocionarme, y en ocasiones sentir vergüenza,siento la necesidad imperiosa de recuperar algunos fragmentos. Hoy pondré el brevísimo prólogo. ( ¡Sí,joder! tenía hasta prólogo!,)Soy tan atrevida que no haré ni correciones, (copiar y pegar, señores) aunque me esté muriendo de ganas. Ahí va la cosa:




"2:07 Post Meridian. Un mini Chuck Berry retenido y prisionero en nuestra radio FM, enredado y atado en la cinta de un cassete comprado en una estación de servicio hace apenas dos fugaces paradas, donde nos habíamos detenido a llenar el depósito del coche,vaciar el nuestro propio, y comer una porción de tarta de arándanos y pastel de manzana.
Sudada junkie, boca pastosa por la resaca.El asfalto abrasa como si estuviese hecho de azufre traído del mismísimo Hades. El sol quema literalmente nuestra cara, roja, un poco sucia por el sudor y el polvo de la carretera. Menos mal que el aire que nos golpea con fuerza las mejillas ejerce de bálsamo para ellas,y aunque éste y el duro castigo de Lorenzo nos hace tener los ojos entrecerrados,no perdemos ni un detalle del paisaje. De todas formas sólo hay carteles y más carteles, una carretera que parece interminable, una planta rodadora,dos cactus y algún esqueleto de búfalo. No es por el efecto del LSD(aunque quizá ayude un poco, pero muy poco) pero es realmente el paisaje más jodidamente precioso que nuestros ojos hayan podido ver. Lo único frío que poseemos son seis latas de cerveza, y al notar cómo pasa helada por nuestra garganta a 57 grados Celsius,340 grados Kelvin, entendemos verdaderamente y recalco verdaderamente el significado de la metáfora ORO líquido. El coche es grande, el desierto es grande, la carretera es grande, nuestros sueños son grandes, y nuestro ego en ese momento no es grande, sino colosal. Creo que si tuviera que morirme elegiría este momento, justo éste.Después de haber consumado,y vuelvo a recalcar consumado,nuestros planes en Vancouver, Seattle, Portland, Sacramento, San Francisco, Las Vegas, Los Ángeles, y ahora camino a Tijuana. Joder chicos, somos jóvenes y triunfadores, y sobre todo, nos queda una trayectoria tan larga como la épica alfombra de asfalto que se extiende a nuestros pies. "

1 comentario:

  1. Sólo tienes dos post. Obviamente lo sabes, utilizo esa afirmación como introducción para decirte que aunque sólo tienes dos, los dos me han gustado; y me gustaría animarte, desde el poder que tiene una opinión anónima y por tanto objetiva, a que escribas más.

    ResponderEliminar